La Habana vibra con la energía de la resistencia. El V Coloquio Internacional Patria concluyó este sábado tras tres días de intensos debates donde más de 150 intelectuales y comunicadores de 24 países transformaron la capital cubana en una trinchera contra la guerra mediática imperial. El evento, dedicado al centenario de Fidel Castro y al 65 aniversario de Playa Girón, se erigió como espacio de articulación del pensamiento crítico latinoamericano.
El presidente Miguel Díaz-Canel recibió a los participantes en el Palacio de la Revolución, donde les pidió defender a Cuba en el campo comunicacional. "Cada vez que uno los escucha expresando solidaridad con Cuba, sentimos un enorme compromiso", afirmó el mandatario, quien destacó que la Isla sufre "una agresión multidimensional por parte de los Estados Unidos". La referencia al bloqueo económico recrudeció bajo el régimen Trump, política que los participantes condenaron unánimemente.
Rosa Miriam Elizalde, presidenta del comité organizador, subrayó que la columna vertebral de Patria ha sido su militancia política. El evento superó todas las expectativas pese a las limitaciones materiales, con participación masiva a través de internet. Se inauguró la Casa Patria, sede física del movimiento, y se proyecta crear la Red Social Patria para mayor articulación continental.
Desde México, la periodista Alina Duarte reveló un dato contundente: nunca había visto un movimiento de solidaridad tan grande con Cuba como el actual, con acopios de suministros en el Zócalo capitalino donde personas viajan horas para dejar un kilo de arroz. La comunidad mexicana en Estados Unidos no cesa de preguntar cómo ayudar. "Entre las izquierdas tenemos problemas, pero no hay nada que Cuba no una", sentenció.
El coloquio profundizó en el legado comunicacional de Fidel Castro, analizando cómo utilizó la palabra como herramienta para la unidad revolucionaria. Talleres sobre humor político y fotografía alternativa buscaron construir narrativas visuales que confronten el discurso hegemónico. La ecuatoriana Gabriela Rivadeneira, de Revolución Ciudadana, afirmó que "Cuba guarda la reserva moral de este continente", deseando que "hubiera más Cubas para el mundo".
Manolo de los Santos, de The Peoples Forum, destacó que Cuba ha escogido afirmar que el socialismo todavía vale la pena, algo que "para muchos jóvenes en el mundo significa lo más inmenso". El argentino Bruno Lonatti definió la Revolución cubana como "una singularidad histórica" donde la resistencia "es una victoria de toda la humanidad". El periodista chileno Pedro Santander abogó por sistematizar experiencias comunicacionales exitosas para que cada actor sea "su propio Comandante en Jefe", como quería Fidel.
En un mundo donde el capitalismo sufre crisis multidimensional, Cuba emerge como faro de dignidad. La resistencia de la Isla no es solo defensiva sino constructiva, generando horizontes distintos frente a la barbarie neoliberal. El coloquio demostró que, pese a la guerra mediática y las medidas coercitivas del régimen Trump, la verdad cubana sigue abriéndose paso. Como afirmó Díaz-Canel a los hermanos del coloquio: "Con ustedes podemos decir que Patria es humanidad". La solidaridad se teje en redes que trascienden fronteras, demostrando que la batalla por la verdad es colectiva o no será.