LA JUSTICIA LE PONE FIN AL SECRETO SÍSMICO DE VACA MUERTA
Extractivismo

LA JUSTICIA LE PONE FIN AL SECRETO SÍSMICO DE VACA MUERTA

(★) .- La Cámara de Apelaciones ordenó al Estado publicar los datos sobre los temblores vinculados al fracking que el INPRES quería mantener bajo llave.

La Sala II de la Cámara de Apelaciones del Fuero Contencioso Administrativo Federal le ordenó al Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES) y al Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR) que entreguen toda la información sobre los sismos registrados en la Cuenca Neuquina y la formación Vaca Muerta. El fallo, del 5 de junio, le da la razón a la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), que desde enero de 2025 venía peleando para que esos datos dejaran de ser un secreto de Estado.
El INPRES había rechazado el pedido de FARN escondiéndose detrás de un convenio de confidencialidad firmado con la provincia de Neuquén. También argumentó que la organización no había demostrado urgencia y que divulgar datos sísmicos sin procesar "podría generar alarma pública". Pero los jueces no compraron el cuento: señalaron que esa respuesta no cumplía con la motivación suficiente que exige la Ley de Acceso a la Información Pública y recordaron que el derecho a buscar y recibir información está protegido por la Constitución, la Convención Americana de Derechos Humanos, el Acuerdo de Escazú y la jurisprudencia de la Corte Suprema y la Corte Interamericana.
Los números cantan. Según el Observatorio de Sismicidad Inducida, desde que el fracking arrancó en Vaca Muerta en 2013 se registraron más de 644 sismos en la zona. En lo que va de 2026 ya van 37 temblores, el doble que en el mismo período del año anterior. Todos fueron percibidos por la población. En Añelo, la capital no convencional del petróleo, la tierra tembló ocho días seguidos entre mayo y junio. "Estos sismos destruyeron casas y dañaron económica y psicológicamente a las comunidades", denunció Cristian Fernández, coordinador del área de Legales de FARN. Javier Grosso, del Observatorio, agregó que todos los epicentros fueron muy cercanos al pueblo y a un equipo de fractura, lo que obliga a tener cuidado con los sismos que acompañan cada nueva perforación. Ahora el INPRES no tiene más excusas: la información es pública y la ciudadanía tiene derecho a saber lo que pasa bajo sus pies.