El Partido Comunista de Estados Unidos (CPUSA) lanzó un llamado claro y sin vueltas: el Pride 2026 no puede ser solo una fiesta. En su artículo "Against Fascism & Hate: Pride 2026", la organización plantea que la celebración del orgullo LGBTTTIQ+ debe convertirse en una herramienta de lucha política contra el avance del fascismo y el odio reaccionario que crece en el país del norte.
El texto, publicado en el sitio oficial del CPUSA, sostiene que la comunidad diversa está en la mira de las fuerzas más retrógradas del sistema capitalista. Frente a eso, la respuesta no puede ser el silencio ni la despolitización de las marchas. La propuesta es clara: articular el orgullo con la lucha de clases, la defensa de las personas trans, la inmigración, la salud pública y la justicia ambiental. Todo junto, porque todo está atado.
El CPUSA recuerda que el capitalismo no solo explota, también oprime. Y que el odio contra las disidencias sexuales y de género no es un accidente, sino una herramienta del sistema para dividir a la clase trabajadora. Por eso, el Pride 2026 debe ser un espacio de organización, de resistencia y de construcción de poder popular. No hay lugar para la neutralidad cuando la derecha fascista avanza con leyes de odio, persecución y violencia institucional.
La consigna es clara: el orgullo es político o no es nada. El CPUSA llama a llenar las calles con banderas, pero también con puños en alto, con demandas concretas y con la certeza de que la liberación no va a llegar de la mano de los políticos patronales. Se viene un año de definiciones, y la comunidad diversa tiene que estar en el centro de la pelea.