SHEINBAUM DESAFÍA A WASHINGTON: "NO TENEMOS NADA QUE ESCONDER CON CUBA"
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SHEINBAUM DESAFÍA A WASHINGTON: "NO TENEMOS NADA QUE ESCONDER CON CUBA"

(★) .- La presidenta mexicana defiende la ayuda humanitaria a la isla caribeña frente a presiones estadounidenses.

Claudia Sheinbaum ha lanzado un contundente mensaje de solidaridad con Cuba, afirmando que su gobierno "no tiene nada que esconder" respecto a los envíos humanitarios a la isla. La mandataria mexicana se mostró orgullosa de mantener lo que calificó como "la mejor tradición diplomática" de su país, en clara referencia a la histórica política exterior mexicana de no intervención y apoyo a los pueblos hermanos.
La polémica se desató cuando trascendió que la Secretaría de Relaciones Exteriores había mantenido en reserva información sobre las ayudas a Cuba durante cinco años, argumentando supuestas peticiones del gobierno cubano sobre riesgos a la gobernabilidad. Sheinbaum desmintió categóricamente estas versiones: "Es falso. Cuba nunca ha pedido que reservemos la información". La presidenta aseguró que su administración está dispuesta a publicar todos los detalles sobre la venta comercial de combustible a la isla.
El contexto es complejo: el régimen Trump amenazó con imponer aranceles a quienes suministren carburantes a La Habana, lo que llevó a México a suspender temporalmente los envíos de petróleo. Sin embargo, el gobierno de Sheinbaum ha mantenido el flujo de más de 3.000 toneladas de víveres y alimentos, demostrando que la solidaridad no se negocia. Cuba enfrenta una crisis energética aguda con apagones que superan las 20 horas diarias en algunas regiones, consecuencia de un bloqueo petrolero que ahonda la crisis económica de la isla.
La posición de Sheinbaum representa un pulso geopolítico significativo. México, principal socio comercial de Estados Unidos, defiende su derecho a una política exterior soberana. La mandataria busca "alternativas" para reanudar las entregas de combustible por motivos humanitarios, en un equilibrio delicado entre la solidaridad regional y las presiones del norte. Esta postura reivindica la tradición diplomática mexicana que históricamente ha desafiado las imposiciones hegemónicas, aunque ahora lo hace desde una posición de mayor vulnerabilidad económica frente a su poderoso vecino.