La movilización "No G7" fue un éxito y una vez más mostró el inmenso rechazo a las políticas capitalistas de los países que se pretenden mas poderosos en el planeta. Más de 30 mil personas se manifestaron este domingo en Ginebra, Suiza, contra el evento que se realiza desde este lunes en Évian, Francia, al otro lado del lago Leman. La ciudad fue tapiada con placas de madera para evitar roturas de vidrieras. Sin embargo, la manifestación fue ejemplar y pacífica. Contó con operativos internos de seguridad como un acordonamiento para impedir desbordes, desmanes , y o enfrentamientos con las fuerzas policiacas, llevado adelante por mujeres y organizaciones feministas.
La masividad sorprendió, ya que hace semanas se viene generando miedo en la población con la represión policial y los posibles desmanes.
Las policías de diferentes cantones suizos, incluso de otros países actuaron de forma desmesurada y de manera provocativa, permitiendo que personas aisladas generaran algún acto violento, como la quema de un vehículo, sin intervenir, para luego reprimir con gas lacrimógeno al cordón de mujeres que protegía a la manifestación.
Las fuerzas policiacas también cortaron la ciudad en dos, interrumpiendo el Puente del Monte Blanco, arteria fundamental para poder pasar de un lado al otro de la ciudad. Y si bien la manifestación contaba con autorización hasta las 22 horas, a las 19 comenzó un operativo que rodeó a aproximadamente unxs 150 manifestantes y los retuvo ilegalmente hasta las 6 de la mañana de este lunes. Entre ellos, al menos un niño, personas con discapacidad, personas mayores, todxs encerrados y privados de su libertad sin ningún tipo de excusa. Este tipo de operativo (nasse policière ) está prohibido por la ley suiza, y queda restringido su implementación sólo a situaciones de riesgo institucional, cosa que claramente ayer no ocurrió . Se espera una catarata de denuncias contra los referentes policiales que impusieron esta medida ilegal e incluso contra las autoridades políticas que no salgan a denunciar está terrible irregularidad que deja a Suiza como un país con altas dudas en sus políticas de Derechos Humanos.
Al menos tres manifestantes aún están detenidos, de los más de 500 que fueron detenidos en la jornada de ayer.
El G7 cuenta con apoyo de los gobiernos, pero no con licencia social. Para secionr, hace 52 años que deben hacerlo escondidos detrás de operativos de escudos policiacos que los protejan de los reclamos y rechazo popular.



