La Habana amaneció este viernes con un solo latido. Desde la Plaza de la Revolución, encabezados por el Presidente Miguel Díaz-Canel y miembros del Buró Político, los trabajadores cubanos iniciaron la marcha que recorrería la ciudad hasta la Tribuna Antimperialista. No fue un desfile cualquiera: en cada paso se escuchaba la consigna de defender la Patria contra el bloqueo genocida y las amenazas del imperio.
La convocatoria de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) logró movilizar a sectores enteros de la sociedad. Obreros, campesinos, estudiantes, científicos, artistas y deportistas confluyeron desde distintos puntos de la capital —Carlos III e Infanta, 23 y G, el Parque Maceo y el Castillo de La Punta— para encontrarse todos en el Malecón. La jornada, más que festiva, fue una declaración política: frente al recrudecimiento del bloqueo y las medidas que golpean sectores estratégicos como la energía, la respuesta popular fue la unidad.
El espíritu de Antonio Maceo en Baraguá, la visión de José Martí y el legado de Fidel Castro se hicieron presentes en cada bandera. A las puertas del centenario del Líder histórico de la Revolución, bajo la guía de Raúl Castro y el Partido, el 1ro. de Mayo reafirmó el respaldo al socialismo cubano y a sus transformaciones, como la producción de alimentos y el cambio de la matriz energética. La Isla demostró que, frente a las dificultades, la respuesta no es el miedo sino más compromiso y más trabajo. La Patria se defiende en las calles, y este Primero de Mayo lo dejó claro.