El secretario general de La Fraternidad, Omar Maturano, estalló contra la conducción de la CGT en el plenario del FreSU. Su reclamo fue directo: la cúpula sindical los abandonó a su suerte ante la multa millonaria que el régimen de Javier Milei impuso al gremio ferroviario. "Nos dejaron solos", disparó, visiblemente indignado.
Maturano no se limitó a criticar a la dirigencia gremial. Extendió sus dardos hacia todo el arco político. "Estamos cansados de la traición: nos traicionan los dirigentes sindicales, nos traiciona el poder político, nos traiciona el PJ", sentenció. Para el ferroviario, no existe una oposición real en el país. Su diagnóstico es lapidario: el rumbo actual conduce a una Argentina donde el 90% sea pobre y el 10% concentre toda la riqueza, como antes de 1943.
El dirigente apeló a la memoria histórica para advertir sobre los riesgos de la fragmentación. Recordó que en los años 90 muchos gremios dieron la espalda a la lucha y los maquinistas quedaron solos. El resultado fue devastador: de 10.000 compañeros pasaron a ser 2.000. "Hoy tenemos que ser más inteligentes y tener una estrategia en común", reclamó.
Su propuesta fue contundente: profundizar el plan de lucha sin medias tintas. "Dejémonos de marchitas de mierda, hagamos como los compañeros bolivianos: cinco días de paro y cambiaron un montón de cosas", lanzó. La referencia a Bolivia no fue casual: allí la movilización obrera logró torcer decisiones del poder. Maturano llamó a la unidad del movimiento obrero como única herramienta para enfrentar a un gobierno que, según su visión, solo trae ajuste y exclusión. La pelea, dijo, es de todos.