Un informe demoledor de Amnistía Internacional, titulado "Borrado de todo lo palestino", revela que el gobierno de Israel está ejecutando una campaña sistemática de limpieza étnica en el Área C de Cisjordania, que representa más del 60% del territorio ocupado. Lejos de ser acciones de colonos descontrolados o ministros "extremistas", la organización documenta que se trata de una política de Estado deliberada, con el objetivo explícito de anexionarse formalmente esas tierras y expulsar a la población palestina que las habita desde hace generaciones.
La investigación, que incluyó entrevistas a 45 personas palestinas desplazadas y el análisis de más de 420 videos e imágenes, detalla cómo las autoridades israelíes han multiplicado la violencia de los colonos armados, las demoliciones de viviendas y la confiscación de tierras. Entre enero de 2023 y abril de 2026, al menos 117 comunidades palestinas sufrieron desplazamiento total o parcial, y más de 5.900 personas fueron forzadas a abandonar sus hogares. En paralelo, el gobierno autorizó la construcción de más de 50.000 viviendas en asentamientos y legalizó 102 nuevos asentamientos, la cifra más alta en la historia de Israel.
Agnès Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional, fue contundente: "Lo que estamos presenciando es el despliegue, ante los ojos del mundo entero y violando flagrantemente el derecho internacional, de una anexión deliberada y dirigida por el Estado". La organización denuncia que la comunidad internacional ha sido cómplice por omisión, al imponer apenas sanciones limitadas a algunos colonos mientras el gobierno de Netanyahu, con figuras como Bezalel Smotrich e Itamar Ben-Gvir al frente, acelera el despojo. Amnistía exige el fin inmediato del comercio, las inversiones y la cooperación que sostienen la ocupación, y pide sanciones directas contra los funcionarios israelíes responsables de estos crímenes de lesa humanidad.
Fuente: amnistia.org.ar