LA FIFA SE ARRODILLA ANTE EL DÉSPOTA: EL MUNDIAL 2026 COMO VITRINA DEL AUTORITARISMO TRUMPISTA
Política Imperial

LA FIFA SE ARRODILLA ANTE EL DÉSPOTA: EL MUNDIAL 2026 COMO VITRINA DEL AUTORITARISMO TRUMPISTA

(★) .- Mientras el régimen Trump humilla a jugadores, árbitros e hinchas con restricciones racistas, Gianni Infantino premia al tirano con un "Premio de la Paz".

La Copa del Mundo 2026 arrancó y ya dejó un sabor amargo: una secuencia de barbaridades contra los derechos fundamentales de participantes, dentro y fuera de la cancha. La FIFA, cada vez más parecida a un grupo de mafiosos y corruptos, solo se interesa por apropiarse de los millonarios recursos del fútbol, sin importarle las condiciones restrictivas a la democracia que imponen los países anfitriones. Si la edición de 2022 fue en Catar, una monarquía absolutista bajo el poder de la dinastía Al Thani, la actual se realiza en tres países, siendo uno gobernado por un psicópata aspirante a tirano global.
Antes del pitazo inicial, el Departamento de Migración de Estados Unidos impidió el ingreso del árbitro somalí Omar Artan, considerado el mejor juez de África, bajo el pretexto de un "riesgo para la seguridad interna". La FIFA, lejos de condenar la medida, se limitó a decir que el gobierno anfitrión decide quién entra. Las restricciones también golpean a la delegación de Irán, obligada a hospedarse en Tijuana y viajar el mismo día del partido a territorio estadounidense, mientras el ICE ya sometió al atacante iraquí Aymen Hussein a un interrogatorio de ocho horas en el aeropuerto de Chicago.
El Departamento de Estado anunció que los hinchas de Irán y Haití tienen prohibido el ingreso, mientras que los de Senegal y Costa de Marfil obtendrán visas con restricciones. Para los fanáticos de Argelia, Túnez o Cabo Verde, el permiso para ver los juegos puede costar hasta 15 mil dólares por persona. El miedo al terrorífico ICE ya provocó una caída notable en las reservas hoteleras, frustrando las expectativas económicas del evento. Todo esto ocurre pese a que Estados Unidos firmó un compromiso con la FIFA para facilitar visas y no discriminar entre atletas ni público.
En un acto de sumisión que debería avergonzar a cualquier dirigente con mínimo pudor, Gianni Infantino le concedió a Trump un bizarro Premio FIFA de la Paz el mismo día del sorteo de grupos. La portada de L'Équipe retrató a Infantino como una marioneta ridícula manipulada por el déspota. Como Hitler en las Olimpiadas de Berlín de 1936, Trump quiere transformar la Copa del Mundo en un palco de su ambición personal para autoproclamarse dueño del planeta, mientras la FIFA, rehén del narcisismo y la megalomanía, guarda un silencio cobarde ante las aberrantes políticas migratorias que convierten la fiesta del fútbol en un negocio para delincuentes de cuello y corbata.