DISPAROS, GASES Y UN EMBARAZO PERDIDO: EL RELATO DE LAS MUJERES DE SANTA ROSA TRAS EL DESALOJO EN HUMAHUACA
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DISPAROS, GASES Y UN EMBARAZO PERDIDO: EL RELATO DE LAS MUJERES DE SANTA ROSA TRAS EL DESALOJO EN HUMAHUACA

(★) .- Las referentes de la comunidad indígena denunciaron un operativo policial feroz contra niños, adultos mayores y mujeres, y desmintieron las versiones oficiales sobre lo ocurrido el 10 de agosto.

Las mujeres de la Comunidad Santa Rosa rompieron el silencio. En una conferencia de prensa junto a sus abogadas, Mariana Vargas y Alejandra Cejas, en el sindicato docente CEDEMS, contaron cómo fue la represión y el desalojo que sufrieron el 10 de agosto en Humahuaca. Los testimonios de Yolanda Zoruco, Florencia Saquita y Ariel Soruco describen un operativo que, según sus palabras, fue una cacería: un centenar de efectivos de la Policía de Jujuy e Infantería disparando a mansalva, incluso contra viviendas que no estaban incluidas en la orden judicial.
“Había niños y adultos mayores. Empezaron a tirar gases y a dispararnos sin mediar palabra. No entendemos por qué ingresaron a otros domicilios que no tenían nada que ver con el desalojo”, relató Yolanda Soruco, quien también denunció la saña contra las mujeres: a una de sus hermanas le dispararon en el rostro a menos de cinco metros mientras buscaba a su sobrina, y la policía se burlaba de ella. Florencia Saquita, de 69 años, contó que se refugió en una casa vecina donde rompieron los vidrios, tiraron gases y los niños lloraban y tosían mientras los adultos vomitaban. “La policía agarró a un niño y lo tiró afuera. Eso a los chicos no se les olvida más”, dijo.
Uno de los hechos más graves que surgieron en la conferencia fue el caso de una mujer que perdió su embarazo. Según las abogadas, la mujer salió de su casa para avisar que estaba embarazada y con niños, pero recibió disparos, persecución y violencia que incidieron en la pérdida. También denunciaron que los niños fueron separados de sus madres y que una mujer fue detenida por diez policías cuando reclamaba por sus hijos. Las referentes desmintieron al Gobierno provincial y a la Secretaría de Pueblos Indígenas, que los acusaron de delincuentes y sugirieron que las fotos eran de Bolivia. “Hay una discriminación terrible por ser de comunidades originarias, es como si nos quisieran desaparecer”, afirmaron. La diputada Natalia Morales (PTS-FIT-U) reafirmó el pedido de interpelación a los ministros de Seguridad, Gobierno, Pueblos Indígenas y Niñez. Las mujeres aseguraron que seguirán resistiendo: “No creemos en esta justicia porque todos son arreglos y favores políticos. Pero no hay miedo”.