LA HISTORIA DE ELIA ESPEN SE VUELVE PANTALLA COLECTIVA CONTRA EL NEGACIONISMO
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LA HISTORIA DE ELIA ESPEN SE VUELVE PANTALLA COLECTIVA CONTRA EL NEGACIONISMO

(★) .- Un documental hecho desde el afecto militante recorre aulas y centros culturales para que la memoria se mire en compañía.

El viernes pasado, en las actividades por los 50 años del golpe cívico-eclesiástico-militar, Ademys proyectó "Ella es Elia", un documental que homenajea a Elia Espen, Madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora. La sala contó con la presencia del director Javier Fernández y de Cristina, hija de Elia, quien la representó porque la propia Madre ya no puede salir. El encuentro no fue una mera exhibición: fue una reunión de ronda, de esas que cada jueves tejen las Madres con quienes las acompañan.
Javier Fernández no es un cineasta distante. Es actor de la cooperativa teatral Alimento, trabajador del Subte y rondero. Conoció a Elia, a Nora y a Mirta en el centro cultural de IMPA, la fábrica recuperada, donde ellas eran "las madrinas". De esa cercanía nacieron registros filmados desde entonces. El impulso definitivo llegó en pandemia, durante un cumpleaños de Elia por Zoom: lo que ella contó llevó a un grupo de compañeros a decirle, una y otra vez, "tenés que hacer el documental". Así empezó todo, con cámaras chiquitas, sin invadir, participando del cotidiano de la ronda.
El documental no fue pensado para la lógica del mercado ni para los catálogos de las plataformas. La intención es liberarlo en YouTube para poder verlo juntos, comentarlo, recordar. Porque la historia de Elia, dijeron los presentes, es también la historia del país, de sus luchadores y de cada uno. Cristina contó que a su madre le ayudó muchísimo recuperar los lugares de su infancia, los recuerdos que estaban como perdidos en la memoria. Y destacó lo esencial: es su historia contada por ella, sin visajes, con el humor que la caracteriza y esa costumbre de llamar cinco veces por día para seguir el debate.
En un momento donde un gobierno de ultraderecha persigue a luchadores y niega el horror, a 50 años del golpe, visibilizar estas historias se vuelve urgente. Elia, dice su hija, quiere morirse en la plaza. Y ya avisó: si no van, se van a perder el momento. La película es apenas una partecita de esa inmensidad que, como las cenizas que quiere tirar en la Pirámide, sigue presente, marcando el compás de una lucha que se actualiza cada jueves con amor.