FIDEL Y LA MUJER: LA SERIE QUE MUESTRA LO QUE LA REVOLUCIÓN CAMBIÓ Y LO QUE TODAVÍA PESA
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FIDEL Y LA MUJER: LA SERIE QUE MUESTRA LO QUE LA REVOLUCIÓN CAMBIÓ Y LO QUE TODAVÍA PESA

(★) .- Un audiovisual sobre la emancipación femenina en Cuba, del centenario de Fidel, recorre desde la Sierra Maestra hasta tres cubanas de hoy y expone también la violencia estructural que persiste.

El 60.5% de las personas graduadas de educación superior en Cuba son mujeres. El 81.9% de docentes y científicos también. Y el 55.7% de los escaños del parlamento cubano están ocupados por ellas. Son cifras que la serie Fidel y la Mujer pone sobre la mesa para mostrar hasta dónde llegó el proceso de emancipación femenina que arrancó en la Sierra Maestra y que se sostiene como columna de la sociedad cubana actual.
El material recorre la relación entre Fidel y las cubanas desde la guerrilla hasta hoy. "Fue nuestro comandante quien nos dio la dignidad al niño, a la mujer y al negro", dice una de las voces que aparecen en la serie. Fidel promovió la inclusión de las cubanas en la lucha, las milicias y las fuerzas armadas, y lo planteó desde la Sierra: no luchaban contra el hombre, sino a la par.
El reportaje no se queda en el pasado. Sigue a tres cubanas de hoy con proyectos de vida distintos que enfrentan la Cuba actual desde sus propias realidades. Una de ellas, fundadora de Paloma, que acompaña a sobrevivientes de violencia, lo cuenta desde su experiencia: "Soy una sobreviviente de una violencia estructural machista patriarcal y este proyecto nace por él".
El audiovisual también muestra las huellas de esa violencia que, pese a los esfuerzos, sigue pesando. Cuba se lleva el primer lugar mundial en porcentaje de autorías de patentes mujeres, según el material. La serie forma parte de las actividades por el centenario de Fidel y se suma a las entregas previas sobre diplomacia y la causa palestina. La próxima propuesta, La era de Fidel, bajo la dirección de la periodista Fabiola López, está en desarrollo.
Los números muestran un piso ganado. La violencia machista que el propio material reconoce indica que ese piso no alcanza.