El álbum Alucinação cumple 50 años en 2026 y la serie homónima, de cuatro capítulos, reconstruye la vida y la obra del cantor, compositor y poeta brasileño. Se basa en el libro Belchior – Apenas um Rapaz Latino-Americano, del periodista Jotabê Medeiros, y está disponible en Globoplay. Pero el corazón de la producción no es la nostalgia: es una decisión incómoda. El director Eduardo Albergaria dijo a Rádio Brasil de Fato que fue esa elección de Belchior, a la que llama el invierno de la vida, la que lo atravesó y lo llevó a investigar de dónde venía ese gesto al final de su existencia.
En el programa Conversa Bem Viver, Albergaria contó que encontró menos respuestas que preguntas. Entiende ese retiro como un llamado a volver a la esencia, a recuperar algo de la vida natural, en un tiempo que describe como casi inhumano. Para él no se trata de una fuga sino de un regreso a la infancia y a los deseos propios, esos que no estaban atravesados por lo que nos venden como inevitable.
El actor Luiz Carlos Vasconcelos, que encarna al artista en su etapa adulta, lo dice sin vueltas: Belchior quería libertad. Estaba con Edna, en Uruguay, en casa de amigos, y no quería los reflectores. Frente a eso, señala, hubo una construcción mediática, un programa de televisión que impulsó un Volta Belchior, toda una maquinaria para vender material en torno a alguien que solo pretendía ser él mismo y amar a Edna apasionadamente.
Albergaria sostiene que las composiciones siguen vigentes porque las preguntas que planteaba continúan abiertas. La búsqueda del sentido de las cosas, dice, era central en su cancionero y en su vida, en un momento donde ese sentido aparece cada vez más diluido. Después de alcanzar el suceso, Belchior empezó a preguntarse cuánto costaba.