Javier Milei autorizó mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia el ingreso de tropas estadounidenses para ejercicios militares conjuntos, una decisión que evita el debate parlamentario y consolida la alineación geopolítica con Washington. La medida, publicada en el Boletín Oficial como decreto 264/26, habilita dos operaciones: "Daga Atlántica" entre abril y junio, y "PASSEX" a fines de abril, con participación de unidades de alto impacto como el portaaviones USS Nimitz.
Los ejercicios se desarrollarán en puntos estratégicos como la Base Naval Puerto Belgrano, la Guarnición Militar Córdoba y la VII Brigada Aérea en Moreno, además de la Zona Económica Exclusiva argentina. Esta programación surge tras una postergación inicial por tensiones en Medio Oriente, revelando la prioridad que otorga el gobierno a la relación militar con Estados Unidos.
La decisión representa una cesión de soberanía sin precedentes recientes, donde tropas extranjeras operarán en territorio nacional con autorización ejecutiva directa. El contexto internacional muestra un patrón preocupante: el viaje de Milei a Israel para ratificar su alineamiento con Netanyahu y el régimen Trump completa un cuadro de subordinación geopolítica que compromete la autonomía nacional. La ausencia de debate congresal sobre un tema de seguridad nacional expone la metodología autoritaria del gobierno, que privilegia los acuerdos bilaterales opacos sobre la transparencia institucional.