El Juez Federal Gustavo Zapata dictó una nueva prórroga de 90 días de la prisión preventiva de Facundo Jones Huala, quien permanece detenido desde junio de 2025 en la Unidad Penal Federal N°6 de Rawson, Chubut. En la misma audiencia, el magistrado rechazó el pedido de traslado al penal de Esquel, a más de 500 kilómetros de su comunidad en la Lof Cushamen, y también negó la opción de arresto domiciliario o pulsera electrónica.
Ante esta decisión, Jones Huala tomó la palabra en la audiencia virtual y anunció que iniciaba una huelga de hambre seca de carácter indefinido, dejando de ingerir agua. No es la primera medida de fuerza del lonko: en abril ya había realizado una huelga de hambre líquida reclamando condiciones dignas de detención y una solución política al conflicto territorial en el Wallmapu. La respuesta del juez ante el anuncio fue un escueto "se tiene presente" y "buenos días".
La Gremial de Abogadas y Abogados que representa a Jones Huala denunció que las decisiones en la causa son políticas y se toman en los despachos del Ministerio de Seguridad, mientras que jueces y fiscales solo "dibujan resoluciones sin argumentos". La defensa apelará el fallo ante la Cámara de Roca, aunque advierte que los tribunales federales aplican contra el lonko lo que denominan "el derecho penal del enemigo", una persecución que se extiende a otras comunidades de Pueblos Originarios.