LA CALLE DICE BASTA: ESPAÑA SE LEVANTA CONTRA LA GUERRA IMPERIAL
Organización y Lucha

LA CALLE DICE BASTA: ESPAÑA SE LEVANTA CONTRA LA GUERRA IMPERIAL

(★) .- Una marea pacifista inunda las plazas españolas contra la escalada bélica en Oriente Medio.

Más de 150 ciudades españolas vibraron este sábado con el grito unánime de "No a la guerra". Miles de personas respondieron al llamado de la plataforma Parar la Guerra, desplegando una red de protestas que cubrió todo el territorio nacional. La movilización, absolutamente pacífica y alejada de embajadas según los organizadores, demostró el rechazo popular a la violencia que sacude la región.
En Madrid, unas 5.000 personas se congregaron frente al Museo Reina Sofía, con el 'Guernica' de Picasso como telón de fondo simbólico. Consignas como "¿Quién decide aquí? El pueblo iraní" y "Cada pueblo cada plaza, todos somos Gaza" resonaron en la capital. 
La protesta contó con apoyo transversal. Figuras como Pedro Almodóvar, Luis Tosar, Joan Manuel Serrat y la coordinadora de Sumar Lara Hernández firmaron el manifiesto. El eurodiputado socialista José Cepeda declaró que "los socialistas no queremos la guerra ni bombas que solo perjudican a los ciudadanos". La Embajada estadounidense en España había advertido previamente a sus ciudadanos sobre posibles manifestaciones, recomendando evitar concentraciones.
La movilización se replicó desde Barcelona hasta Santiago de Compostela, pasando por Valencia, Santander y Murcia. En la capital catalana, unas 500 personas desafiaron la lluvia frente a la catedral. En Asturias, nueve localidades se sumaron a la protesta. Esta respuesta ciudadana masiva evidencia el cansancio social frente a políticas bélicas que priorizan intereses geopolíticos sobre vidas humanas.
La potencia de este movimiento popular cuestiona la lógica belicista que domina la escena internacional. Cuando la diplomacia fracasa y los gobiernos se enredan en alianzas tóxicas, la calle emerge como espacio de resistencia. Estas manifestaciones no son solo contra una guerra específica, sino contra un sistema que normaliza la violencia como herramienta política. En tiempos donde el complejo militar-industrial celebra sus ganancias, la gente común recuerda que la paz no es ausencia de conflicto, sino presencia de justicia.