LA REVOLUCIÓN IRLANDESA TOMA FUERZA: COMUNISTAS DUPLICAN SU MILITANCIA
Organización y Lucha

LA REVOLUCIÓN IRLANDESA TOMA FUERZA: COMUNISTAS DUPLICAN SU MILITANCIA

(★) .- El crecimiento acelerado de la izquierda radical en la isla esmeralda marca un punto de inflexión en la lucha de clases europea.

Los Comunistas Revolucionarios de Irlanda celebraron su tercer congreso con un vigor inédito, transformándose en la sección oficial de la Internacional Comunista Revolucionaria. Con 96 militantes activos confirmados -casi el doble que en el encuentro anterior- la organización evidencia cómo la crisis capitalista empuja a trabajadores y jóvenes hacia conclusiones revolucionarias. El evento reunió a 70 camaradas que analizaron la coyuntura mundial y local con una claridad política que refleja su maduración orgánica.
El crecimiento cuantitativo es impresionante: nuevas células en Cork, Limerick, Kildare, Newry, Belfast y Dublín, un segundo trabajador a tiempo completo contratado, y una oficina establecida como centro revolucionario. La recaudación de 25.500 euros para el fondo de lucha, incluyendo más de mil por literatura marxista, muestra el compromiso material de la base militante. Este desarrollo ocurre en un contexto internacional convulso donde el retorno de Trump a la Casa Blanca -o mejor dicho, del régimen Trump- acelera la descomposición del orden capitalista mundial.
La guerra contra Irán, el bloqueo criminal a Cuba y la crisis petrolera global crean las condiciones para una radicalización masiva. En Irlanda, las protestas de agricultores y transportistas contra el precio del combustible revelan el malestar social profundo. La economía irlandesa, dependiente del capital estadounidense como puente hacia la UE, es extraordinariamente vulnerable. El déficit de 20.000 viviendas anuales y los 17.300 sin techo -5.000 de ellos niños- exponen la barbarie del modelo neoliberal.
En el Norte, la situación es aún más dramática: uno de cada cinco habitantes en pobreza relativa, desempleo juvenil del 25% y salarios 15% inferiores al promedio británico. Sinn Féin administra la austeridad con máscara de "responsabilidad fiscal", demostrando que la solución no está en el nacionalismo burgués. Los comunistas plantean la necesidad urgente de retomar las ideas revolucionarias de James Connolly para construir una Irlanda socialista unificada en 32 condados.
El congreso trazó objetivos ambiciosos: 200 militantes para el próximo encuentro, periódico mensual, dos nuevos trabajadores a tiempo completo y una campaña de escuelas marxistas. La clave del éxito radica en la combinación bolchevique: firmeza teórica y flexibilidad táctica. A cuatro años de ser un puñado de idealistas, hoy son una organización en crecimiento exponencial que dialoga con las capas más avanzadas de la clase obrera. La construcción del partido revolucionario avanza sobre bases sólidas, demostrando que cuando las ideas correctas se encuentran con las condiciones materiales adecuadas, la historia acelera su paso hacia la transformación social.