Este domingo 8 de marzo, la Plaza Independencia será epicentro de una movilización que trasciende el reclamo de género para convertirse en una confrontación política de fondo. Bajo la consigna "8M Antiimperialista. Por la soberanía de los pueblos, no pasarán", mujeres y diversidades del movimiento sindical uruguayo salen a defender derechos conquistados frente a lo que definen como una ofensiva conservadora. La convocatoria del PIT-CNT, construida colectivamente desde la Secretaría de Género, Equidad y Diversidad, advierte que "nada está asegurado" en un escenario de disputas estructurales.
Carolina Spilman, vicepresidenta de la central sindical, enfatiza que hoy se disputan sentidos, derechos y el rumbo de las sociedades. La proclama sindical rechaza un modelo económico que organiza la acumulación y no la vida, denunciando cómo el trabajo de las mujeres ha sido históricamente invisibilizado. La doble presencia en jornadas remuneradas y responsabilidades de cuidados impacta directamente en la autonomía económica, con brechas salariales persistentes y concentración en sectores peor pagos.
La movilización comienza a las 17:00 en Plaza Independencia, avanzando por 18 de Julio hasta la Universidad. Esta acción se enmarca en una perspectiva internacionalista que solidariza con quienes resisten agresiones externas y defienden territorios. El documento del PIT-CNT plantea con claridad que el feminismo es de clase, antirracista, anticapitalista y antiimperialista, rechazando toda forma de dominación que someta a los pueblos.
En clave nacional, exigen incorporar cláusulas de cuidados en convenios colectivos, promover licencias equitativas y garantizar protocolos contra el acoso laboral. Denuncian barreras sistemáticas para mujeres trans en el empleo formal y reclaman justicia fiscal donde el 1% más rico contribuya proporcionalmente. La historia demuestra que los cambios profundos nacen de la acción colectiva, no de soluciones individuales frente a problemas estructurales.