La noche previa al Día Nacional de Vietnam convirtió a la Plaza Ba Dinh en un punto de encuentro multitudinario. Frente a la puerta del Mausoleo, un rectángulo dispuesto para la ocasión recibió a decenas de personas, entre residentes de Hanói, visitantes de otras provincias y extranjeros, que acercaron su ramo de incienso para honrar a Ho Chi Minh, el líder que proclamó la independencia hace 81 años.
El rojo de las banderas nacionales dominó la escena en la penúltima jornada del feriado patrio. Familias enteras se acercaron al lugar para retratarse con el edificio de la Asamblea Nacional o el Palacio Presidencial como telón de fondo, mientras algunas mujeres lucieron el Ao Dai, el traje típico, en el sitio exacto desde donde una nación considerada atrasada venció a los colonialistas franceses y a los agresores estadounidenses.
Muchos de los presentes agradecieron al fundador de la República Socialista por el camino que llevó al país a un desarrollo medio alto. La meta, según se escuchaba entre los asistentes, es alcanzar el estatus de nación desarrollada para 2045, cuando se cumpla el centenario de la independencia.
La celebración no se limitó a Ba Dinh. Los lagos de la ciudad, como Hoan Kiem, se poblaron de actividades culturales y deportivas. Con el transporte público gratuito por estos días, las familias aprovecharon para disfrutar de conciertos, danzas y teatro a lo largo del perímetro del lago central.
La noche del aniversario promete aún más color y alegría, con fuegos artificiales, música y luces para cerrar una jornada de recuerdo y festejo popular.